Tienes ansiedad al abandono?

2020-12-03 08:14:45   565 Visitas


Muchas veces las heridas que dejó el pasado se manifiestan de forma inconsciente. No siempre son fáciles de identificar, pero a través de ciertas actitudes en común puedes comenzar a reconocerlas.

¿Qué es el miedo al abandono?

El miedo al abandono –por ejemplo– es un tipo de ansiedad muy común. Es un trastorno que se manifiesta al sentir un miedo intenso por quedarnos solos.

No solamente es "miedo a la soledad", es todo un cuadro psicológico que llega a distorsionar las relaciones que tienes con otras personas. Comienzas a tener actitudes que son tóxicas contigo misma, pero también con las personas que más amas.

Si te preguntas por qué tus relaciones te cuestan trabajo –ya sea las amorosas o las amistades– puedes estar teniendo un fuerte miedo al abandono que te está impidiendo mantener conexiones saludables con otros.

No identificar este cuadro puede llegar a lastimarte seriamente al procurar dinámicas tóxicas una y otra vez.

¿Por qué se da el miedo al abandono?

Son muchas las causas que dan el miedo al abandono. Cada persona tiene un contexto distinto, y no existe una fórmula exacta para diagnosticarlo; sin embargo, personas que fueron abandonadas o tuvieron padres no presentes suelen ser las más comunes en caer en este tipo de ansiedad.

Señales que tienes este tipo de ansiedad

Al final, siempre tienes que recurrir a un especialista que confirme tus sospechas. Un psicólogo o un psiquiatra son los que te podrán guiar de forma efectiva en tu camino de autoconocimiento.

Hay muchos tipos de terapias y ramas qué explorar. No todos las personas entran en la misma, y si continúas explorando podrás encontrar cuál te acomoda más a ti.

1.- Quieres complacer a las personas todo el tiempo

Tienes un problema de servilismo excesivo. Es decir, todo el tiempo quieres quedar bien con otros, tienes un intenso miedo a que se enojen contigo o tengan un mal concepto de ti.

Muchas veces por este mismo temor te olvidas de ti misma, y te concentras solamente en las necesidades de las otras personas. Recuerda que nunca es bueno dejarte a ti en el último lugar de la lista.

2.- Te cuesta trabajo confiar en otros

Sientes que todo el mundo tiene una agenda oculta en contra de ti o que te va a fallar en cualquier momento. Vas por la vida siendo reservado con tus sentimientos, con un muro que pocos logran penetrar, y vas en puntillas en tus relaciones.

3.- Sueles tener inseguridades en tus relaciones (pareja, amigos…)

Cuando alguien te empieza a importar, tus inseguridades se manifiestan a toda potencia. Tienes una necesidad continúa de saber si eres amada, y requieres que te lo reiteren todo el tiempo.

Esta actitud no solamente te hace sufrir, también puede perjudicar a otros. No puedes cargarles a otros con la responsabilidad de calmar tus miedos de forma continúa porque terminarán cansándose.

¿El mayor problema? No importa lo que hagan o dejen de hacer, jamás podrán quedar bien contigo.

4.- Tus relaciones suelen caer o rayar en la dependencia emocional

Una vez que te sientes cómoda en alguna relación –saludable o tóxica–, comienza una dependencia emocional. Te aferras tanto a tus relaciones para no perderlas, que comienzas a perderte tú en ellas.

5.- Te autosaboteas en tus relaciones

Al final terminas autosaboteando tus relaciones. Replicas una y otra vez estas dinámicas poco saludables, terminas dañando tu sola los lazos, y nunca sabes por qué lo estás haciendo.

Fuente: Nueva Mujer.


Edición: Susana Ruiz

Grupo Radiza Chihuahua