
Estados Unidos.- Frente a las críticas y la presión política que enfrenta su gobierno tras la muerte de los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renee Good durante operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el presidente Donald Trump responsabilizó a la administración anterior de Joe Biden por permitir el ingreso de “millones de inmigrantes irregulares” al país.
El mandatario también señaló a gobernadores y alcaldes de las llamadas ciudades santuario, a quienes acusó de negarse a colaborar con las autoridades migratorias federales, lo que, según afirmó, ha generado escenarios de riesgo tanto para agentes como para la población civil.
A través de un mensaje difundido en su red social Truth Social, Trump recordó que durante los cuatro años del gobierno demócrata se permitió la entrada de un gran número de personas sin estatus legal, entre ellas, aseguró, individuos con antecedentes criminales graves. En ese contexto, reiteró que su partido obtuvo la mayoría en el Congreso gracias a la promesa de reforzar la seguridad fronteriza, de cara a las elecciones intermedias previstas para el 3 de noviembre.

El presidente afirmó que las acciones para detener y deportar a migrantes indocumentados se han desarrollado sin incidentes en estados gobernados por republicanos, donde existe cooperación entre autoridades locales y federales. Como ejemplo, mencionó que en entidades como Texas, Georgia, Florida, Tennessee y Luisiana, el ICE realizó más de 150 mil detenciones de extranjeros en situación irregular durante el último año, sin registrarse protestas o disturbios.
En contraste, Trump acusó a los gobiernos demócratas de fomentar la oposición a los operativos migratorios y de permitir la intervención de grupos que buscan obstaculizar las labores de las fuerzas del orden. A su juicio, esta postura ha derivado en hechos de violencia, como la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.

Asimismo, exhortó al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, a entregar a las autoridades federales a inmigrantes irregulares recluidos en cárceles estatales y a aquellos con antecedentes penales, con el objetivo de proceder a su deportación inmediata. También pidió a las corporaciones policiacas locales colaborar de manera directa con el ICE.
Finalmente, Trump solicitó al Congreso aprobar una legislación que elimine las ciudades santuario, al considerar que estas políticas representan el origen de los actuales conflictos. Aseguró que las ciudades deben garantizar seguridad únicamente a quienes respetan la ley y cumplen con las normas del país.