Noticia individual https://radiza.com.mx/../publicar/photos/1773369033_1.jpg select * from news3 where id ="219082"

México.- Durante la Semana Santa, además de los días de descanso, se percibe un ambiente de devoción y misticismo en distintas ciudades y pueblos de México, donde se realizan algunas de las tradiciones religiosas más arraigadas, como el viacrucis, que representa el camino de Cristo hacia la crucifixión.
Aunque el viacrucis de Iztapalapa es el más conocido y concurrido del país, existen otras representaciones en varias regiones que atraen a miles de fieles, actores y turistas.
Iztapalapa: el viacrucis más multitudinario
Considerado el más grande de México y uno de los más impresionantes a nivel mundial, el viacrucis de Iztapalapa fue incluido recientemente en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Cada Viernes Santo, miles de actores recorren los barrios originarios hasta el Cerro de la Estrella. La tradición comenzó en 1843 y actualmente convoca a más de un millón de asistentes.
Taxco: penitencia y tradición en calles coloniales
En Taxco, Guerrero, la Semana Santa es especialmente intensa. Las procesiones y representaciones del viacrucis recorren las calles empedradas del Pueblo Mágico, donde los fieles participan en rituales de penitencia con raíces coloniales.

San Luis Potosí: solemnidad y tradición
En San Luis Potosí, el viacrucis forma parte de una de las celebraciones religiosas más importantes de México, destacando la Procesión del Silencio, que cada año congrega a miles de personas en uno de los actos más solemnes de América Latina.
San Miguel de Allende: fe y turismo
En San Miguel de Allende, Guanajuato, el viacrucis recorre el centro histórico, reuniendo a habitantes y turistas durante el periodo vacacional.
Acolman: tradición en el Estado de México
En Acolman, actores locales recrean las estaciones del camino al Calvario mientras la comunidad acompaña la procesión, manteniendo viva una de las tradiciones más antiguas del centro del país.

Querétaro y Morelia: tradición urbana
En Santiago de Querétaro, diversas parroquias organizan representaciones que recorren calles del centro histórico. De igual forma, en Morelia, el viacrucis se combina con la Procesión del Silencio, atrayendo a cientos de fieles en las calles del centro histórico.
La Judea de San Martín de las Flores
En San Martín de las Flores, Jalisco, se realiza La Judea, una representación que mezcla teatro popular, máscaras y personajes romanos, que convoca a miles de visitantes cada año.
Viacrucis en el norte y otras regiones
En Chihuahua, distintas parroquias organizan representaciones que culminan en cerros o explanadas. En el Cerro del Cubilete, Guanajuato, fieles realizan peregrinaciones y escenificaciones rumbo al santuario del Cristo Rey.
En Nezahualcóyotl, Estado de México, colonias locales realizan escenificaciones comunitarias, mientras que en Saltillo, más de 5 mil personas asisten al tradicional viacrucis en la iglesia Ojo de Agua.
En Metepec, la representación de Cristo hacia el Gólgota tiene más de 90 años de historia y cuenta con la participación de alrededor de 400 actores cada año.
En todo México, el viacrucis se ha consolidado como una expresión de fe, tradición comunitaria, patrimonio cultural y atractivo turístico en barrios, pueblos y ciudades del país.