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Carnicerías adoptan carteles en mandarín

2026-03-23 20:56:41   340 Visitas


Ciudad de México.- En el mercado San Juan Pugibet, ubicado en el Centro Histórico, los locatarios Javier, Antonio y Roselia han encontrado una estrategia para acercarse a su clientela: escribir los nombres de sus productos en mandarín. Este mercado es conocido por su oferta de carnes exóticas y alimentos gourmet, y las carnicerías y pollerías locales han adoptado los hanzi como herramienta para superar la barrera del idioma.

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Antonio recuerda que esta práctica comenzó en 2010, cuando llegaron los primeros residentes chinos a la Ciudad de México. En aquel entonces representaban solo un pequeño porcentaje de sus ventas; hoy, según él, constituyen el 70% de sus clientes, mientras que la población mexicana genera menos ingresos en comparación. “Si no fuera por ellos, no tendríamos ventas”, asegura, señalando una cartulina fluorescente que muestra en mandarín las partes de la res.

Para facilitar la comunicación, los locatarios han contado con la ayuda de familiares: Roselia y Javier usaron Google Translate para transcribir carteles con carne de pato, pollo y vísceras. Sin embargo, los errores de traducción han generado situaciones cómicas, como un letrero que terminó escrito en tailandés, provocando risas entre los clientes.


Traductor como herramienta esencial

El traductor digital se ha vuelto imprescindible para las ventas, aunque las dificultades persisten. “Hay clientes chinos que no saben español, así que la comunicación es prácticamente nula; gracias al traductor podemos concretar algunas ventas, pero muchas veces se van sin comprar porque no nos entendemos”, comenta Javier. Los fines de semana, un sobrino que habla inglés y francés se une al negocio para atender al turismo y al personal extranjero que llega al Centro.


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Proveedores de gastronomía asiática

Con el auge de los negocios de comida asiática, estas carnicerías se han convertido en proveedores de restaurantes especializados, motivando a ampliar su oferta con productos como rábano blanco, taro, pepino chino y melón amargo. Antonio explica que muchos clientes chinos compran tanto para sus restaurantes en Polanco y otras zonas como para consumo personal los viernes, sábados y domingos.


Edición: MANUEL GALLEGOS