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Estados Unidos.- Tras completar una misión de 10 días en el espacio, los astronautas Christina Koch, Jeremy Hansen, Victor Glover y Reid Wiseman regresaron a la Tierra este 10 de abril. La tripulación de Artemis II realizó su amerizaje frente a las costas de San Diego, California.

Aunque ya están de vuelta, la misión no concluye del todo, ya que los especialistas deberán pasar por un proceso de readaptación, que inicia con su permanencia durante un par de horas en el mar antes de ser trasladados.
Este regreso representa un avance importante en la exploración espacial, ya que permitió obtener nueva información tanto de la cápsula Orion como del entorno lunar, especialmente de la cara oculta de la Luna, lo que ayudará en futuras misiones.
La cápsula ingresó a la atmósfera terrestre alrededor de las 18:09 horas (tiempo del centro de México), reduciendo su velocidad de forma drástica hasta permitir el despliegue de 11 paracaídas que facilitaron un descenso controlado hasta el océano.

Una vez en el agua, equipos de rescate integrados por personal militar y especialistas de la NASA se encargaron de asistir a los astronautas, mientras buzos colocaban una plataforma inflable para asegurar la cápsula. Durante todo el proceso, los tripulantes fueron monitoreados por médicos.
Tras su recuperación, los astronautas serán sometidos a evaluaciones médicas debido a los efectos de la microgravedad y la radiación. Posteriormente, deberán seguir un programa de rehabilitación que puede extenderse varias semanas para readaptarse a la gravedad terrestre.
Entre los efectos físicos que podrían enfrentar se encuentran mareos al ponerse de pie, alteraciones en la visión, pérdida de masa muscular y disminución en la densidad ósea.

El objetivo principal de Artemis II fue comprobar el funcionamiento de los sistemas de la nave Orion y el cohete SLS con tripulación a bordo, como parte de los preparativos para futuras misiones lunares y, eventualmente, viajes a Marte.
Durante el recorrido, la tripulación alcanzó una distancia récord de más de 406 mil kilómetros de la Tierra y realizó observaciones de la cara oculta de la Luna, además de presenciar fenómenos como un eclipse solar prolongado, el “amanecer de la Tierra” y periodos de aislamiento total sin comunicación.