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Estados Unidos.- La tensión en Oriente Medio volvió a aumentar este martes tras nuevas declaraciones del presidente de Estados Unidos, movimientos militares en la región y efectos inmediatos en los mercados energéticos globales. Aunque se mantiene un frágil alto el fuego entre Washington e Irán, distintos focos de conflicto siguen activos.
Durante una cena oficial en la Casa Blanca con el rey Carlos III como invitado, Donald Trump afirmó que Irán fue “derrotado militarmente” y aseguró que su país logró imponerse en el reciente enfrentamiento, declaraciones que elevaron el tono político del momento.
En el plano económico, los precios del petróleo reaccionaron al alza. El Brent superó los 111 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate rebasó los 100 dólares, reflejando la preocupación de los mercados por posibles interrupciones en el suministro energético.

En paralelo, distintos actores regionales también endurecieron sus posturas. El Consejo de Cooperación del Golfo condenó los ataques iraníes contra países miembros y pidió medidas para restablecer la estabilidad en la zona. En Europa, las tensiones diplomáticas también escalaron luego de que Trump criticara al canciller alemán Friedrich Merz por sus comentarios sobre Irán.
En el terreno militar, se reportaron nuevos bombardeos en el sur del Líbano atribuidos a Israel, pese a los acuerdos de alto el fuego, lo que dejó víctimas y heridos, incluidos rescatistas. Israel, por su parte, aseguró haber destruido infraestructura de Hezbolá en la frontera.

Además, Estados Unidos interceptó un buque sospechoso en el mar Arábigo en el marco del control de sanciones a Irán, mientras Teherán anunció restricciones a sus exportaciones de acero tras recientes daños a su industria.
La jornada también estuvo marcada por cambios en el tablero energético, con la salida anunciada de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP+ y advertencias de Catar sobre un posible “conflicto congelado” en la región.
Aunque los combates directos han disminuido, el panorama internacional sigue marcado por la incertidumbre política, militar y económica en Oriente Medio.