Noticia individual https://radiza.com.mx/../publicar/photos/11755637072817880894.jpg select * from news3 where id ="224970"

Michoacán.- Por segundo día consecutivo, la región occidente de Michoacán enfrenta una fuerte ola de violencia con bloqueos carreteros y enfrentamientos armados que han paralizado la circulación en la zona de Cotija y municipios cercanos a la frontera con Jalisco.
Los hechos comenzaron durante la madrugada de este sábado en la cabecera municipal de Cotija, donde se reportaron detonaciones de armas de fuego de alto calibre. De acuerdo con fuentes de seguridad, los ataques estarían relacionados con disputas entre grupos delictivos que se disputan el control territorial en la región, y que incluso habrían utilizado drones con explosivos y armamento de alto poder.

Tras los enfrentamientos iniciales, sujetos armados despojaron a conductores de vehículos de carga y particulares para utilizarlos como bloqueos en distintos puntos, además de incendiar al menos una unidad en el Libramiento. Estas acciones han afectado vías clave como el tramo Cotija–Emiliano Zapata, así como accesos en comunidades como Los Zapotes, El Paso y Los Núñez.

Para frenar el avance de las autoridades, los agresores también esparcieron “ponchallantas” en la carretera Jiquilpan–Cotija, provocando daños a varios vehículos. Estos hechos se suman a los bloqueos registrados desde el viernes en cruceros de Jaripo y Paso del Molino.
Ante la situación, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, en coordinación con la Guardia Nacional y el Ejército, desplegó un operativo en la zona occidente para liberar las vialidades y restablecer el tránsito. Las acciones se extendieron a municipios como Villamar, Tocumbo, Jiquilpan y Tinguindín.

De forma paralela, se registró un ataque armado en Santa Clara del Cobre, donde no hubo policías lesionados, aunque una patrulla resultó con daños y se aseguraron motocicletas presuntamente usadas por los agresores. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente el saldo de personas heridas o detenidas.
En medio de la tensión, habitantes y la comunidad religiosa han convocado a jornadas de oración para pedir el restablecimiento de la paz en la región.