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-Envejecer es un proceso natural que puede vivirse con bienestar cuando se adoptan hábitos saludables desde etapas tempranas de la vida. Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) coinciden en que un envejecimiento saludable no significa únicamente vivir más años, sino conservar la capacidad física, mental y social que permita a las personas mantenerse independientes, activas y con una buena calidad de vida.

1. Mantener una alimentación equilibrada
Una dieta variada y rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y proteínas de calidad ayuda a prevenir enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares. Asimismo, es importante mantenerse bien hidratado y moderar el consumo de sal, azúcares y alimentos ultraprocesados. Una buena nutrición favorece la energía, fortalece el sistema inmunológico y contribuye a conservar la masa muscular y la salud ósea.
2. Realizar actividad física de manera constante
La actividad física es uno de los pilares del envejecimiento saludable. Caminar, nadar, bailar o practicar ejercicios de fuerza y equilibrio ayuda a mantener la movilidad, reducir el riesgo de caídas, fortalecer músculos y articulaciones, además de mejorar la salud cardiovascular. La evidencia señala que mantenerse activo también beneficia la memoria, el estado de ánimo y la autonomía para realizar las actividades cotidianas.

3. Cuidar la salud mental y fortalecer las relaciones sociales
El bienestar emocional es tan importante como la salud física. Mantener contacto frecuente con familiares y amigos, participar en actividades comunitarias, aprender nuevas habilidades y conservar pasatiempos favorecen la autoestima, estimulan el cerebro y disminuyen el riesgo de aislamiento, ansiedad y depresión. Las personas mayores que permanecen socialmente activas suelen conservar por más tiempo su independencia y calidad de vida.
4. Acudir a revisiones médicas y practicar el autocuidado
Las consultas médicas periódicas permiten detectar oportunamente enfermedades y controlar padecimientos crónicos. Además, es recomendable mantener al día los esquemas de vacunación, atender la salud visual, auditiva y bucal, dormir lo suficiente y seguir las indicaciones de los profesionales de la salud. El autocuidado fortalece la capacidad funcional y ayuda a prevenir complicaciones que podrían limitar la independencia.

5. Mantener una actitud activa y participar en la comunidad
El envejecimiento saludable también implica seguir participando en la vida familiar, social y comunitaria. Colaborar en actividades de voluntariado, continuar aprendiendo, compartir experiencias o desarrollar nuevos proyectos favorece el sentido de propósito y contribuye al bienestar emocional. La OMS destaca que las comunidades deben ofrecer espacios inclusivos que permitan a las personas mayores continuar desarrollándose con dignidad y autonomía.

Adoptar hábitos saludables no solo permite aumentar la esperanza de vida, sino también disfrutar de una mejor calidad de vida durante la vejez. Alimentarse adecuadamente, mantenerse físicamente activo, cuidar la salud mental, acudir a revisiones médicas y conservar una vida social activa son acciones que fortalecen la independencia y el bienestar. Nunca es tarde para comenzar a incorporar estos hábitos, pues cada cambio positivo representa una inversión en la salud y en una vejez más plena.