
Ciudad de México.- Tras la detención de César Alejandro “N”, alias “El Bótox”, autoridades federales detallaron el esquema de operación del grupo criminal Blancos de Troya, organización que encabezaba y que mantenía control territorial en la región de Tierra Caliente, principalmente en Apatzingán, Michoacán.
De acuerdo con información oficial, el grupo ejercía extorsión sistemática contra productores de limón y otros sectores agrícolas, imponiendo cuotas, controlando la comercialización y utilizando la violencia como método de presión, además de estar vinculado con homicidios y alianzas criminales con estructuras de mayor alcance, como el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Las investigaciones establecen que “El Bótox” dirigía las operaciones desde diversos inmuebles, incluido un rancho donde se localizaron indicios relacionados con el homicidio del líder limonero Bernardo Bravo, lo que permitió a las autoridades robustecer las carpetas de investigación y ejecutar un operativo conjunto que derivó en su captura.