
Irán.- El aumento en los precios del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente ha obligado a varios gobiernos de Asia a aplicar medidas para reducir el impacto económico y evitar una posible escasez de energía.
La tensión en la región ha afectado el tránsito de combustibles por el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circulan diariamente alrededor de 20 millones de barriles de petróleo con destino principalmente a países asiáticos.
Ante este escenario, países como Corea del Sur, India y Pakistán han adoptado distintas acciones para contener el impacto en los consumidores. Corea del Sur anunció límites a los precios del combustible por primera vez en casi tres décadas, mientras que autoridades locales en India han reducido el uso de gas en servicios como cremaciones y Pakistán elevó los precios de la gasolina para disminuir la demanda.

Otros gobiernos, como los de Japón, China y Taiwán, analizan recurrir a reservas estratégicas de petróleo para asegurar el suministro. En paralelo, naciones como Filipinas y Bangladesh han aplicado medidas de ahorro energético y reducción de actividades para enfrentar el encarecimiento del combustible, mientras analistas advierten que las interrupciones en el suministro podrían prolongarse incluso si el conflicto disminuye en las próximas semanas.