
Venezuela.- Miles de venezolanos se han inscrito en las fuerzas militares del país, sumándose a las filas ante la posibilidad de una eventual intervención de Estados Unidos. La fila frente a una plaza en Caracas es variada: hay empleados públicos, amas de casa y jubilados.
El presidente Nicolás Maduro ha convocado a abrir el registro de la Milicia Bolivariana durante este y otros fines de semana. Este cuerpo, parte de la Fuerza Armada y compuesto por civiles, es señalado por sus críticos como altamente ideológico.
La inscripción también sirve como demostración de fuerza frente a lo que Maduro considera una "amenaza" a su poder. Tres destructores lanzamisiles se posicionarán en aguas internacionales frente a las costas venezolanas, aunque Washington asegura que son operaciones contra el narcotráfico.
Los centros de registro se habilitaron en plazas y edificios militares y públicos, incluyendo el palacio presidencial de Miraflores y el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos de Hugo Chávez. Esta zona, conocida como 23 de Enero, combina grandes bloques de vivienda social con casas de ladrillo expuesto.
Una miliciana pregunta a Óscar Matheus, de 66 años, si ha prestado servicio anteriormente. Él responde: "Estoy aquí para cumplir con nuestro país. No sabemos qué pueda suceder, pero hay que prepararnos y seguir resistiendo".

Rosy Paravabith, de 51 años, también comenta que el país los necesita y que la patria les hace un llamado a defenderla.
Bautizada por Chávez como bolivariana, la Fuerza Armada de Venezuela no oculta su politización y mantiene el saludo oficial: "¡Chávez vive!". En 2020 contaba con unos 343 mil integrantes, similar a México, y solo superada en la región por Colombia y Brasil. Sin embargo, Maduro aseguró que la milicia ahora cuenta con más de 4.5 millones de soldados.
"¡Yo me alisto por Venezuela, viva la patria!", gritaban los voluntarios tras registrarse. Policías y milicianos reservistas también se presentaron para reafirmar su compromiso.
El Cuartel de la Montaña, ubicado en una colina con vista a toda Caracas, funciona como museo militar y fue escenario del fallido golpe de Estado de Chávez en 1992. Tras registrarse, los voluntarios ven un documental sobre el bloqueo europeo a Venezuela entre 1902 y 1903, donde se muestran campesinos armados y barcos de guerra a la distancia.

Posteriormente, se exhibe parte del armamento, como una ametralladora calibre .50 estadounidense, un lanzagranadas Carl Gustaf sueco, RPG soviéticos y una ametralladora belga de 7.62 mm. Un teniente explica el uso y alcance de cada arma.
En medio de esta movilización, coinciden recientes tensiones con Estados Unidos: aumento de 50 millones de dólares en la recompensa contra Maduro y acusaciones de liderar la supuesta banda de narcotráfico “Cártel de los Soles”, considerada por Donald Trump como organización terrorista. Maduro denuncia que estas acciones buscan un "cambio de régimen" y las califica de "inmorales, criminales e ilegales".
Mientras, en las calles de Venezuela, la noticia provoca bromas y preocupación. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, instó a la calma: "Vamos a defender esta patria hasta nuestro último aliento".
La oposición ha pedido no acudir al alistamiento, pero las filas incluyen voluntarios de todas las edades. Jesús Bórquez, de 19 años, afirma: "Quiero entrenar para defender la patria". Omaira Hernández, de 78 años, añade: "Sé que por mi edad no voy a tomar un rifle, pero estoy dispuesta a ayudar".