
Bruselas.- La Unión Europea propuso este martes reducir a la mitad la cuota de importaciones de acero libres de aranceles y duplicar los gravámenes sobre el excedente, en un intento por proteger a la industria siderúrgica.
Según la propuesta, el límite de importaciones libres de impuestos se reduciría a 18.3 millones de toneladas anuales, casi un 50 % menos que en 2024. Además, el arancel aplicado al acero que supere esa cuota pasaría del 25 % al 50 %, en una medida que busca frenar la entrada de acero barato de terceros países.
La decisión se justifica por la creciente presión del acero extranjero, en particular chino, que ha afectado la competitividad y el empleo en el sector siderúrgico europeo. Además, esta política responde en parte a los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos, que podrían desviar el excedente de acero mundial hacia Europa.

El Reino Unido, uno de los socios comerciales más afectados por la medida, exporta cerca de la mitad de su producción de acero (unas dos millones de toneladas) a la Unión Europea. Aunque Londres podrá negociar su parte dentro de la cuota libre de aranceles, las exportaciones que la superen estarán sujetas al nuevo gravamen del 50 %.
Tanto el gobierno británico como representantes del sector manifestaron su preocupación. “Esta es quizás la mayor crisis que ha enfrentado la industria siderúrgica del Reino Unido”, afirmó Gareth Stace, de UK Steel. Mientras tanto, el gobierno británico solicitó aclaraciones urgentes a Bruselas y pidió una negociación bilateral.

En contraste, la medida fue bien recibida por productores de acero del bloque, especialmente en Alemania. La industria siderúrgica de la UE, tercera mayor del mundo, emplea a unas 300.000 personas y actualmente opera al 67 % de su capacidad, muy por debajo del nivel considerado saludable.