
Francia.- Una de las joyas más emblemáticas del legado imperial francés, la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo, fue localizada este lunes cerca del Museo del Louvre luego del espectacular robo registrado este domingo. La pieza está dañada, se dio a conocer.
La pieza, perteneciente a la esposa del emperador Napoleón III, había sido robada este domingo durante un audaz y meticulosamente planeado asalto a la Galería de Apolo, una de las salas más resguardadas del recinto.
El robo, que duró apenas siete minutos, ha conmocionado al mundo del arte y la cultura.

Una joya del siglo XIX: lujo imperial en peligro
Elaborada en el siglo XIX y símbolo del esplendor del Segundo Imperio, la corona forma parte del valioso patrimonio de la Corona de Francia.
De acuerdo con el catálogo oficial del Louvre, está compuesta por mil 354 diamantes y 56 esmeraldas cuidadosamente engastadas, lo que la convierte no solo en una obra de arte joyero, sino también en una pieza de alto valor histórico.
La corona representa uno de los últimos vestigios del poder monárquico en Francia y era una de las más admiradas por los visitantes del museo parisino.
Robo de película en plena mañana
El asalto ocurrió la mañana del domingo 19 de octubre. Al menos cuatro delincuentes irrumpieron en la Galería de Apolo utilizando una plataforma elevadora instalada en un camión. En cuestión de minutos, lograron sustraer varias joyas imperiales, entre ellas piezas pertenecientes a Napoleón Bonaparte, la emperatriz Josefina y la ya mencionada corona de Eugenia.
El ministro del Interior, Laurent Nunez, calificó la operación como “de una precisión quirúrgica”, y señaló que los ladrones actuaron con “gran experiencia y conocimiento del recinto”.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, se refirió al hecho como “de una gravedad excepcional” y expresó su preocupación por la vulnerabilidad del patrimonio nacional ante este tipo de delitos.

Investigación en curso
Tras el robo, el Louvre fue cerrado durante 24 horas para facilitar las labores de la Policía Nacional y la Fiscalía de París. Equipos especializados de la Brigada de Represión del Bandolerismo y de la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales encabezan la investigación.
Aunque se logró recuperar esta corona, aún no se han realizado arrestos, y no se ha confirmado si las otras joyas robadas han sido localizadas.
Las autoridades no han precisado el tipo de daño que presenta la corona, ni si podría ser restaurada completamente. El hallazgo reaviva la esperanza de recuperar el resto del botín y evitar que estas piezas históricas desaparezcan en el mercado negro internacional de arte.