
Estados Unidos.- La administración Trump suspendió los arrendamientos de todos los grandes proyectos de energía eólica marina, en un nuevo ataque contra el sector al que el presidente estadunidense critica en repetidas ocasiones.
El gobierno de EU citó motivos de seguridad nacional al anunciar la suspensión de los arrendamientos de los “proyectos costosos, poco confiables y fuertemente subsidiados” con efecto inmediato.
En un mensaje de la red social X, el secretario del Interior, Doug Burgum, dijo que el presidente Donald Trump “le devuelve el sentido común a la política de energía y coloca PRIMERO a la seguridad”.

Las acciones de Ørsted, el promotor de energía eólica marina más grande del mundo, cayeron más de un 14 por ciento después del anuncio, mientras que las de Vestas, el fabricante de turbinas eólicas, cayeron más de un 4 por ciento.
Ambas empresas cotizan en Dinamarca. Las acciones de Dominion Energy, que cotiza en EU cayeron un 5 por ciento en las primeras operaciones de la mañana.

Las suspensiones incluyen el proyecto Coastal Virginia Offshore Wind de Dominion Energy, valorado en 11 mil 300 millones de dólares. Se consideraba que el proyecto se encontraba en una situación favorable debido a su avanzada fase de construcción y al apoyo del gobernador republicano del estado, Glenn Youngkin.
En un comunicado, Dominion Energy dijo que suspender el proyecto, independientemente del tiempo que sea su duración, amenaza la confiabilidad de la red eléctrica, así como miles de empleos, y podría subir costos de la energía.

“CVOW es una empresa estadunidense que beneficia a todos nuestros clientes de Virginia”, añadió.
Chuck Schumer, el principal demócrata del Senado, dijo que la “obsesión del presidente por eliminar proyectos de energía eólica marina es desquiciada, irracional e injustificada”. Añadió que la medida representa un “retroceso que incrementará aún más las facturas de energía. Eliminará buenos empleos sindicalizados, disparará los costos de la energía y pondrá en riesgo nuestra red eléctrica”.
Trump describió previamente la energía eólica como la “peor” y “más cara” forma de energía, y ya tomó varias medidas para frustrar proyectos eólicos marinos desde que asumió el cargo.