Sufre su primera derrota

2025-12-27 13:10:20   944 Visitas


México.- Alan David Picasso no perdió una pelea; vivió una revelación. En Riad, frente a Naoya Inoue, el mexicano subió al ring con la mentalidad de un peleador serio, convencido de que podía ganar. Sin embargo, se retiró con la primera derrota de su carrera y con una lección más pesada que un cinturón: la comprensión de lo que significa estar frente a la élite del boxeo.

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Picasso logró aguantar los doce asaltos, un logro significativo ya que muchos boxeadores no lo consiguen. Se movió por el ring, buscó oportunidades e intentó incomodar a su oponente, pero a medida que avanzaban los rounds, quedó claro que no se enfrentaba a un rival común. Inoue no le dio espacios ni comete errores; lo fue desgastando con golpes al cuerpo y una lectura precisa de cada intento de Picasso.

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Las tarjetas, que reflejaron un 120-108, 119-109 y 117-111, no solo indican una derrota amplia, sino que retratan el momento exacto en que un prospecto entiende su posición en el mundo del boxeo. Picasso (32-1-1) no fue superado por falta de valentía ni preparación, sino por un rival que ya ha resuelto todas las preguntas que él apenas comienza a formular.

Para el mexicano, la noche no fue de gloria, pero sí de un aprendizaje brutal. Enfrentar al campeón indiscutido, sobrevivir doce rounds y salir del ring sin excusas es un ejercicio de carácter. Aunque Picasso se marchó sin cinturones, ganó un mapa más claro del camino que aún le queda por recorrer. Esta historia, desde la perspectiva mexicana, habla del incómodo momento en que un boxeador deja de imaginar la cima y la ve de frente, entendiendo que llegar no es solo desearlo, sino estar realmente listo.


Edición: Daniel Samaniego