
Rusia.- El Gobierno ruso advirtió que revisará su postura en las conversaciones de paz tras acusar a Ucrania de un supuesto ataque contra una residencia secundaria del presidente Vladímir Putin en Nóvgorod.
De acuerdo a Moscú, 91 drones ucranianos fueron derribados durante el ataque, y se han definido los objetivos y el momento de la respuesta militar rusa. La Casa Blanca informó que Donald Trump mantuvo una “llamada positiva” con Putin sobre la situación.

Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski negó las acusaciones, calificándolas de “completamente falsas” y advirtió que se trata de una justificación para continuar los ataques rusos sobre Ucrania, incluida la capital Kiev.
Zelenski subrayó que la paz en su país depende de garantías de defensa de aliados europeos y estadounidenses, equivalentes a la protección de la OTAN, y solicitó que estas medidas se extiendan por un periodo más largo del ofrecido, para asegurar la seguridad frente a futuras agresiones.