
Venezuela.- En una escalada sin precedentes que redefine la geopolítica energética y de seguridad en el Hemisferio Occidental, Estados Unidos lanzó ayer una ofensiva frontal contra el comercio de armas, drones y crudo entre Irán y Venezuela.
El Departamento del Tesoro estadunidense sancionó a 10 individuos y organizaciones de Venezuela e Irán por la compra de drones de diseño iraní y los esfuerzos para adquirir sustancias químicas para misiles balísticos, entre otras cuestiones.

El Tesoro está haciendo rendir cuentas a Irán y Venezuela por su agresiva e imprudente propagación de armas mortales en todo el mundo”, dijo John Hurley, subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera.
Continuaremos tomando medidas rápidas para impedir que quienes utilicen el complejo militar industrial de Irán puedan acceder al sistema financiero de Estados Unidos”, agregó Hurley en un comunicado.
El Tesoro de Estados Unidos afirmó que los vehículos aéreos no tripulados y su programa balístico “amenazan a Estados Unidos y a personal aliado en Oriente Medio y desestabilizan el comercio en el mar Rojo”.
Entre los entes sancionados está la venezolana Empresa Aeronáutica Nacional (EANSA) y su presidente, José Jesús Urdaneta. El Departamento del Tesoro aseguró que la compañía compró drones iraníes Mohajer que comercializa bajo el nombre ANSU.

Estados Unidos alertó que la venta de armas y drones de combate de Irán a Venezuela representa una amenaza regional y viola restricciones de la ONU. La medida llega mientras la Casa Blanca aumenta la presión sobre Nicolás Maduro, incluyendo ataques a presuntos puntos de narcotráfico y un bloqueo naval que afecta la exportación de crudo, generando tensión militar y volatilidad en el mercado energético global.