
.Editorial ADC Chihuahua.
✦ FGE SE HIZO BOLAS CON FUNCIONARIAS BUCHONAS
LA FISCALÍA General del Estado exigió a la Federación que atraiga el caso de las dos funcionarias de Guadalupe y Calvo que utilizaron armas de uso exclusivo del Ejército para dar la bienvenida al Año Nuevo.
La petición ofrece, de entrada, dos lecturas. La primera, la que expone el fiscal general César Jáuregui, es que se trata de armamento federal, por lo que correspondería a la autoridad federal conocer del caso.
La segunda —y más delicada— es que, pese a la evidencia gráfica y videograbada difundida en redes sociales, la Fiscalía estatal no actuó cuando aún existían los plazos legales de la flagrancia.
En términos estrictamente jurídicos, las funcionarias debieron ser detenidas y puestas de inmediato a disposición del Ministerio Público Federal, como ocurre con decenas de ciudadanos en las calles de la entidad por delitos similares. Eso no ocurrió.
Por ello, que casi una semana después se solicite la intervención de la Fiscalía General de la República resulta ilógico y contrario al sentido común.
Ir hoy por las armas o por las presuntas responsables es complejo, no solo por el contexto de inseguridad, violencia y corrupción que vive el país, sino porque —como se escucha con frecuencia— “el detalle no da para tanto”.
La alcaldesa morenista de Guadalupe y Calvo, Ana Laura González Ábrego, ya exoneró a su personal, bajo el argumento de que las mujeres involucradas no forman parte de su administración.
De paso, culpó a la oposición, al estilo de las mañaneras, señalando una supuesta campaña de desprestigio contra un gobierno que —dijo— está “al servicio y en cercanía con el pueblo”.
Por poco, y pese a que las evidencias ya fueron eliminadas de redes sociales, a la alcaldesa solo le faltó afirmar que todo fue un invento de Calderón o producto de la perversa inteligencia artificial.
Al final, lanzar la pelota a una cancha que no recibe balones contra Morena no va a prosperar. El asunto es grave, pero el pronóstico es claro: quedará impune, como muchos otros episodios ocurridos en Guadalupe y Calvo.
✦ SÁNCHEZ Y SU INICIATIVA VS. CUBA
AHORA, cuando Venezuela y el petróleo están en el centro del debate internacional y así seguirán por semanas, el diputado y dirigente de Movimiento Ciudadano en Chihuahua, Francisco Sánchez, impulsará un exhorto este viernes ante el Congreso local para que el Gobierno Federal deje de regalar petróleo y gasolina a Cuba.
El tema es vigente, pertinente y hasta justiciero, pero ahí se quedará.
Pemex y su filial Gasolinas Bienestar continuarán enviando combustibles a crédito, para después condonar la deuda, como ya es costumbre. Ni siquiera el transporte se paga.
El cálculo del año pasado indica que al menos 58 buques fueron enviados a la isla, lo que representa cerca de tres mil millones de dólares, recursos que nunca se recuperarán y que bien podrían destinarse a hospitales, medicamentos y servicios de salud que tanta falta hacen en México.
El legislador emecista tiene razón, pero la realidad política es otra: ni de recibido le van a firmar el exhorto.
Así son los tiempos de la Cuarta Transformación.
✦ BUSCAN ARREGLO POR MANO DE GATO A LA PUERTA DE CHIHUAHUA
SEGURAMENTE, el tema terminará en un acuerdo entre el Municipio y el escultor camarguense de talla internacional, para conocer qué pasó con la “manita de gato” aplicada a la monumental Puerta de Chihuahua, obra del artista Sebastián.
El mantenimiento realizado fue básicamente pintura, bajo conceptos inspirados en la cerámica de Mata Ortiz. Se informó que se destinaron casi 200 horas de trabajo, más el costo de materiales e instrumentos.
No fue una inversión onerosa, pero ahora habrá que sumar los viáticos del director de Mantenimiento Urbano, Christian Medellín, quien viajará a la Ciudad de México para dialogar con el artista.
La autoría de la obra corresponde al escultor, pero el municipio pagó por ella en su momento. Todo se reduce a revisar el contrato, incluidas sus letras chiquitas, para determinar a quién corresponde el mantenimiento.
Si era responsabilidad del escultor y se le pagó por ello, habría que preguntar por qué no se atendió en tiempo y forma. Si no lo era, entonces no tendría sustento la inconformidad por la intervención municipal.
Al final, lo fundamental será saber si no termina saliendo más caro el caldo que las albóndigas o todo termina con buenas intenciones por el Año Nuevo.