
Los Ángeles, California, EU.- El caso de Nick Reiner, hijo del reconocido actor y director Rob Reiner, dio un giro inesperado luego de que su abogado defensor privado renunciara al caso y, horas más tarde, asegurara públicamente que su cliente “no es culpable de asesinato” bajo la ley de California.

Durante una audiencia realizada el miércoles en la Corte Superior de Los Ángeles, la jueza Theresa McGonigle aplazó la lectura de cargos contra Nick Reiner, quien enfrenta dos acusaciones de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres, luego de que el abogado Alan Jackson solicitara ser retirado del caso. Como resultado, la diligencia fue reprogramada para el 23 de febrero y el acusado quedó bajo la representación de una defensora pública.

Tras la audiencia, Jackson ofreció una breve conferencia de prensa frente al tribunal, en la que explicó que su renuncia obedecía a razones que no podía revelar públicamente por motivos legales y éticos. Sin embargo, aprovechó el momento para hacer la primera declaración directa de la defensa sobre la culpabilidad de su cliente.

“Circunstancias fuera de nuestro control y, más importante aún, fuera del control de Nick, han hecho imposible continuar con nuestra representación”, afirmó el abogado.
Después de semanas de investigación, el abogado de Nick Reiner, Jackson, aseguró públicamente que su cliente “no es culpable de asesinato” según la ley de California, aunque no ofreció detalles ni fundamentos legales.

La declaración marcó la primera vez que un representante del acusado habló abiertamente sobre su inocencia desde que Rob Reiner y Michele Singer Reiner fueron encontrados muertos a puñaladas en su residencia en Brentwood, Los Ángeles.
Durante la audiencia, Nick Reiner permaneció en custodia tras un cristal, vestido con uniforme carcelario, mientras se aplazaba la lectura de cargos.
Tras la salida de Jackson, la defensora pública Kimberly Greene asumió la defensa, y tanto la fiscalía como la familia pidieron cautela mientras el caso sigue bajo intensa atención mediática, con la posibilidad de que se considere la pena de muerte.