
Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró el viernes su postura de que Groenlandia debe pasar a control estadounidense, incluso mediante el uso de la fuerza, al afirmar que su gobierno “hará algo con Groenlandia, les guste o no”.
Durante una reunión en la Casa Blanca, en la que abordó sus planes para que compañías estadounidenses exploten los vastos yacimientos petroleros de Venezuela bajo la amenaza de un bloqueo militar, Trump expuso una visión de política exterior basada en el dominio de territorios considerados estratégicos, argumentando que, de no hacerlo Estados Unidos, otras potencias lo harían.
El mandatario aseguró que si Washington no actúa, Rusia o China tomarían control de Groenlandia, y afirmó de manera incorrecta que el territorio semiautónomo de Dinamarca se encuentra rodeado por buques de guerra de ambos países. Aunque Rusia y China tienen presencia en el Ártico, Groenlandia no está cercada por sus fuerzas navales y, además, Estados Unidos mantiene una base militar en la isla.

Una eventual anexión forzada de Groenlandia por parte de Estados Unidos pondría en riesgo los fundamentos de la OTAN, alianza militar de la que tanto Dinamarca como Estados Unidos son miembros fundadores, y cuyo tratado establece que un ataque contra uno de sus integrantes se considera un ataque contra todos. No obstante, Trump minimizó ese principio al señalar que solo defendería plenamente a Groenlandia si estuviera bajo control directo estadounidense.
“Cuando eres el dueño, lo defiendes”, afirmó el presidente, al sostener que no se protege un territorio de la misma forma si no se posee.
En el mismo encuentro con directivos de la industria petrolera y gasera, Trump insistió en que la amenaza de incursiones rusas o chinas justifica el control estadounidense sobre países vecinos, argumento que también utilizó para defender su intención de mantener influencia sobre el petróleo venezolano.

Esta lógica recuerda prácticas imperialistas de las grandes potencias de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando Estados Unidos ocupó Haití en 1915 bajo el argumento de evitar que otras naciones europeas lo hicieran primero.
Trump también aludió al poder militar de su país y sugirió que Estados Unidos podría haber destruido Venezuela si su gobierno no hubiera cooperado tras una incursión en la que fue capturado su presidente. Añadió que las autoridades venezolanas actuaron con cautela para evitar una escalada mayor.
Finalmente, el mandatario restó legitimidad a la soberanía danesa sobre Groenlandia al afirmar que Dinamarca solo la reclama porque un barco llegó a la isla hace siglos, ignorando tanto el derecho internacional como la voluntad de la población groenlandesa. Cabe recordar que Estados Unidos reconoció formalmente la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia en un tratado firmado en 1916, mediante el cual Washington obtuvo las Islas Vírgenes en el Caribe.