
Estados Unidos.- El 2026 inicia con amenazas para el Cártel del Noreste, surgido de Los Zetas, y esta vez no de otros cárteles, sino del gobierno de Estados Unidos. Tras dos envíos de 55 capos mexicanos a prisiones estadounidenses en 2025, se prepara una tercera lista de “trasladables” para debilitar al grupo criminal, que sigue operando desde las celdas.

Entre los principales objetivos están Ricardo González Sauceda, “El Ricky”, y Fernando Martínez Adame, “El Comandante Werko”, responsables de ataques armados y operaciones violentas; Martín Rodríguez Barbosa, “El Cadete”, jefe de la célula de espionaje del cártel; y Edén Guadalupe Villarreal Gómez, “La Teniente”, ex policía acusada de secuestros y tráfico de drogas hacia EU.

Su traslado a Estados Unidos, que aún no se confirma, tendría un efecto devastador: aislaría a los líderes, desorganizaría al cártel y provocaría conflictos internos.

La operación refleja la cooperación México-EU para atacar estructuras criminales, con miras a neutralizar al Cártel del Noreste como organización.