Se perfila a diplomacia europea

2026-01-19 20:41:04   383 Visitas


Ciudad de México.- Desde finales de 2025, han circulado con fuerza versiones sobre un posible reacomodo de figuras cercanas a la Cuarta Transformación, señalando la salida de Adán Augusto López Hernández de la política nacional.

Publicidad



El periodista Mario Maldonado ha planteado que este movimiento podría concretarse como un “exilio dorado” entre enero y febrero de 2026.

Se comenta que el senador tabasqueño dejaría su cargo para integrarse al servicio exterior mexicano, tras un acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Fuentes indican que el propio coordinador de los senadores de Morena negociaría su retiro asegurando candidaturas y cargos estratégicos para su equipo cercano.

Con este acuerdo, el legislador daría luz verde para ocupar una de las misiones diplomáticas más codiciadas en Europa, cerrando así su etapa como operador clave en el Senado.


¿Portugal o Francia, a dónde iría?

La columna de Maldonado señala que López Hernández apunta a Lisboa o París, por razones que mezclan prestigio diplomático y motivos personales.

La embajada en Portugal se considera una de las más atractivas, mientras que Francia sería un destino clave para su entorno familiar.

Se menciona que su preferencia por París obedece a que uno de sus hijos vive y estudia en esa ciudad.

También se ha reportado que el exsecretario de Gobernación cuenta con propiedades en la capital francesa, lo que facilitaría su transición al ámbito diplomático y su alejamiento definitivo de la política nacional tras los escándalos que marcaron 2025, como el caso de “La Barredora”.


Publicidad



Ignacio Mier, posible sucesor en la bancada

Con la salida de López Hernández, la coordinación de Morena en el Senado quedaría vacante, lo que requeriría un relevo para continuar con la agenda legislativa del Ejecutivo. Según Maldonado, el perfil que podría asumir el liderazgo es Ignacio Mier, actual vicecoordinador de la bancada.

Este cambio implicaría que López Hernández deje de ser el encargado de cabildear reformas clave, como la electoral.

La transición a Mier significaría un cambio en el estilo de liderazgo interno, con una operación legislativa a cargo de alguien con plena confianza de la presidenta, de cara al inicio del periodo ordinario de sesiones.

No se descarta, sin embargo, que el relevo recaiga en una mujer.


Edición: MANUEL GALLEGOS