Ofrece apoyo a la policía por caso Epstein

2026-02-10 17:18:46   544 Visitas


Reino Unido.- El rey Carlos III manifestó este lunes su disposición a colaborar con la policía británica en caso de ser requerido, ante las “preocupantes” acusaciones que involucran a su hermano, el ex príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, por sus presuntos vínculos con el fallecido Jeffrey Epstein, condenado por delitos de pederastia. Así lo informó un portavoz del Palacio de Buckingham mediante un comunicado.

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En el mensaje se señala que el monarca ha expresado, tanto con declaraciones como con acciones sin precedentes, su profunda inquietud por las acusaciones que continúan surgiendo en torno a la conducta de su hermano. El palacio aclaró que corresponde a Andrés responder por los señalamientos que pesan directamente sobre él; no obstante, si la Policía del Valle del Támesis solicita información, la Casa Real está dispuesta a cooperar, como es de esperarse.

El portavoz añadió que los reyes han reiterado su solidaridad con las víctimas de cualquier tipo de abuso. También precisó que, hasta el momento, ninguna autoridad ha contactado a miembros de la familia real por las recientes acusaciones relacionadas con supuestas filtraciones de información confidencial que Andrés habría entregado a Epstein durante su etapa como enviado especial del Reino Unido para Comercio e Inversión.

El pronunciamiento del monarca se dio pocas horas después de que los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, expresaran públicamente por primera vez su “profunda preocupación” ante las nuevas revelaciones del caso. Este posicionamiento refuerza el distanciamiento de Carlos III respecto a su hermano, luego de haberle retirado títulos, honores y el tratamiento de príncipe, a raíz de las constantes evidencias, correos electrónicos y fotografías que lo vinculan con la red de Epstein.


El impacto del escándalo también se reflejó en la opinión pública. Este lunes, durante una visita del rey a una estación de tren en Lancashire, un grupo de personas lo abucheó, luego de que alguien gritara: “¿Desde cuándo sabías lo de Andrés?”, una escena poco habitual para la monarquía británica.

En los últimos diez días, el ex príncipe Andrés ha mantenido silencio, mientras su imagen pública se ha deteriorado gravemente tras la difusión de fotografías incluidas en los archivos desclasificados del caso Epstein, en las que aparece en situaciones comprometedoras. A estas imágenes se sumaron mensajes que evidencian la coordinación entre Epstein y Andrés para enviarle a una joven rusa de 26 años, a quien el financiero describía como “bonita, inteligente y de fiar”, además de prometerle como incentivo una visita al Palacio de Buckingham.

Más allá de las acusaciones relacionadas con abusos sexuales, muchas de las cuales involucran a menores, la relación entre Andrés y Epstein también habría tenido fines económicos. Correos electrónicos revelan que, durante su cargo diplomático, el ex príncipe compartió con Epstein detalles de viajes oficiales a Singapur, Vietnam y Hong Kong, así como informes elaborados por su asistente, poco después de recibirlos.


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Estos hechos son ahora analizados por la Policía del Valle del Támesis, que investiga una posible “mala conducta en el ejercicio de un cargo público” y la presunta violación de secretos oficiales, tras una denuncia presentada por Graham Smith, presidente del grupo Republic, que promueve la abolición de la monarquía.

El escándalo también ha alcanzado a Sarah Ferguson, ex esposa de Andrés, con quien mantuvo una relación cercana pese a su divorcio. Se dieron a conocer correos entre Ferguson y Epstein, en los que ella se refería a él como su “amigo supremo” e incluso bromeaba sobre un posible matrimonio. Estas revelaciones provocaron que varias organizaciones infantiles retiraran a Ferguson de sus patronatos y derivaron en el cierre de su fundación.

La semana pasada, y en medio del creciente cúmulo de sospechas, Andrés abandonó finalmente la residencia Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones que compartía con Ferguson, tras una orden directa del rey emitida en octubre pasado, cuando le retiró el último título que conservaba. Medios británicos señalaron que su traslado a una vivienda dentro de la finca de Sandringham fue acelerado por instrucción del propio monarca.


Pese a la gravedad del escándalo, el ex príncipe fue fotografiado en esos días practicando equitación, una de las actividades tradicionales de la familia real, mientras la polémica y el descrédito continuaban creciendo a su alrededor.


Edición: MANUEL GALLEGOS