
Costa Rica.- La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, aseguró que adoptará medidas estrictas contra el crimen organizado una vez que asuma el cargo, enfatizando que no esperará a que el país enfrente niveles de violencia similares a los de México. En entrevista con Alejandro Domínguez, Fernández explicó que promoverá reformas judiciales y, si fuera necesario, solicitará la suspensión temporal de garantías individuales en zonas donde operen sicarios para actuar directamente contra ellos.
Fernández, politóloga de 39 años y actual ministra de la Presidencia bajo el gobierno de Rodrigo Chaves, ganó las elecciones con cerca del 48% de los votos y asumirá el poder el 8 de mayo, con el respaldo de 31 de los 57 diputados, lo que le dará mayor margen de acción que el gobierno actual.
Su postura sobre México y la seguridad
La próxima mandataria señaló que México representa un ejemplo de lo que Costa Rica no desea convertirse, debido al crecimiento del narcotráfico y la violencia asociada. Fernández advirtió que su país podría evitar escenarios similares siguiendo estrategias coordinadas y en colaboración con aliados internacionales, particularmente con Estados Unidos.
“Podemos tener policías en cada esquina, pero si los delincuentes no son procesados adecuadamente, el ciclo de violencia continúa. Estamos a tiempo de frenar este crecimiento y proteger a nuestra población”, afirmó. Destacó que la cooperación con organismos como la DEA y el FBI ha sido clave para operaciones exitosas y para capturar incluso a altos funcionarios implicados en delitos de cuello blanco.

Plan de acción y limitación de garantías
Fernández detalló que Costa Rica cuenta con un mapa de inteligencia policial que identifica la ubicación y actividad de los sicarios. Su propuesta contempla que, en caso de un aumento extremo de delitos, podría solicitar al Congreso realizar operativos excepcionales para detener a estos individuos y aplicar prisión preventiva, aunque aclaró que esta medida sería extraordinaria y no se aplicaría de inmediato al asumir la presidencia.

Colaboración internacional
La futura presidenta destacó la importancia de la cooperación con Estados Unidos, incluyendo patrullajes conjuntos en mares costarricenses, y manifestó su interés en fortalecer relaciones con otros países de la región, como Panamá, El Salvador y Chile, así como mantener vínculos positivos con México y su gobierno.
Fernández también mencionó que participará en la cumbre de Florida antes de asumir el cargo, considerándola una oportunidad para establecer relaciones con otros líderes regionales y trabajar en agendas comunes de seguridad y cooperación bilateral.
En resumen, su estrategia se centra en combinar medidas extraordinarias de seguridad, reformas judiciales y colaboración internacional para enfrentar el crimen organizado, protegiendo a la población y evitando que Costa Rica experimente niveles de violencia como los vistos en otros países de la región.