
Camargo, Chih.- En un acto lleno de fe y esperanza, familiares de Enrique, un adolescente de 15 años desaparecido en las aguas del río Conchos, colocaron una veladora en la orilla como parte de una petición simbólica para conocer su paradero.
Con gran devoción, encendieron una vela sobre un pequeño plato y la dejaron flotar mientras elevaban oraciones, con la creencia de que el recorrido de la llama podría guiarlos hacia el sitio donde se encuentra el menor. Para realizar este gesto con mayor seguridad, rescatistas que participan en la zona les proporcionaron equipo de protección, como chaleco salvavidas y casco, permitiéndoles acercarse sin riesgo a la corriente.
Este momento refleja la esperanza que sostiene a la familia tras más de 36 horas de incertidumbre. El joven fue arrastrado por la corriente el sábado alrededor de las 5 de la tarde; aunque la búsqueda se suspendió esa misma noche cerca de las 8 por la falta de luz, las labores continúan y la fe de sus seres queridos permanece firme, al igual que la veladora encendida en el río.