
Ciudad de México.- Al asumir la dirigencia nacional de Morena, Ariadna Montiel dejó en claro que dentro del partido no habrá espacio para la corrupción. De cara a las elecciones intermedias de 2027, subrayó que quienes aspiren a una candidatura deberán contar con una trayectoria intachable.
Durante su primer mensaje ante el Congreso Nacional, llamó a la militancia a reflexionar sobre sus acciones y a retomar los principios que dieron origen al movimiento. Insistió en que su dirigencia no permitirá actos corruptos en ningún gobierno emanado del partido y exhortó a apartar a quienes incurran en estas prácticas, recordando que la confianza del pueblo debe honrarse.
Montiel enfatizó que el partido debe garantizar que sus representantes sean personas honestas, con valores sólidos y un compromiso genuino con la ciudadanía. Asimismo, advirtió a quienes busquen contender en 2027 que la selección será mediante un proceso democrático basado en encuestas, pero aclaró que no se trata de popularidad, sino del reconocimiento real del pueblo hacia perfiles cercanos, íntegros y conocedores de sus comunidades.
Dejó firme que, aun cuando alguien resulte favorecido en encuestas, si se detectan actos de corrupción no podrá ser candidato. Reiteró que la honestidad es un principio inquebrantable y que el ejercicio del poder debe mantenerse siempre cercano a la gente.

La nueva dirigente fue elegida por unanimidad por el máximo órgano del partido, acompañada por Óscar del Cueto García como secretario de Finanzas. En medio de muestras de apoyo, hizo un llamado a la militancia a resguardar el legado de Andrés Manuel López Obrador y respaldar el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Entre sus primeras acciones, anunció la realización de jornadas por la soberanía en todo el país, con al menos una por municipio, y aseguró que el partido cuenta con organización, rumbo y proyecto para consolidar la transformación.
Montiel, quien previamente encabezó la Secretaría de Bienestar, es reconocida por su trabajo territorial y por haber coordinado uno de los padrones de beneficiarios más amplios del país, lo que representa una base política importante para el partido.

De cara a 2027, enfrentará retos como mantener una amplia base de afiliados, definir candidaturas para diversas gubernaturas y la renovación legislativa, además de aplicar una política estricta contra el nepotismo.
Tras su salida de la Secretaría de Bienestar, la dependencia queda ahora bajo la dirección de Leticia Ramírez Amaya, mientras que Montiel se enfocará en fortalecer la estructura partidista desde la sede nacional en la Ciudad de México.