
Ciudad de México.- El phishing fue incorporado como delito en la Ciudad de México, por lo que las personas que utilicen medios digitales para engañar a usuarios y obtener información personal, financiera o contraseñas podrán enfrentar sanciones de hasta seis años de prisión y multas de hasta 70 mil pesos.
La nueva disposición quedó establecida en el artículo 231 Bis del Código Penal de la Ciudad de México, luego de que la reforma fuera publicada en la Gaceta Oficial el jueves 23 de julio.
Aunque comúnmente este tipo de fraude se relaciona con correos electrónicos falsos, la legislación también contempla el uso de páginas web, aplicaciones, dominios o plataformas que aparenten ser legítimas con el objetivo de obtener datos confidenciales como contraseñas, números de tarjetas o NIP.
De acuerdo con datos de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), alrededor de 13.5 millones de personas en México han sido víctimas de phishing, y de ellas, 23.1 por ciento reportó pérdidas económicas, con un promedio cercano a los 8 mil 750 pesos.

¿Cómo operan los ataques de phishing?
Una de las modalidades más comunes consiste en enviar mensajes o correos que aparentan provenir de bancos, empresas o instituciones, alertando sobre supuestos cargos no reconocidos o problemas con una cuenta.
El usuario recibe un enlace que lo dirige a una página falsa similar a la original, donde al ingresar sus datos estos quedan en manos de delincuentes, quienes pueden utilizarlos para realizar cargos, vaciar cuentas o cometer otros fraudes.
Fátima Rodríguez Giles, analista forense digital y vocera de ESET, explicó que los ciberdelincuentes suelen aprovechar emociones como miedo, urgencia o preocupación para presionar a las víctimas y lograr que entreguen información personal.
Señaló que cualquier empresa, servicio o institución gubernamental puede ser utilizada como fachada para este tipo de engaños.
Casos de suplantación
Entre los ejemplos registrados se encuentra una campaña donde delincuentes utilizaron la imagen de Netflix para enviar correos falsos relacionados con problemas en el pago de una suscripción, buscando obtener información bancaria de los usuarios.
Otro caso involucró la suplantación del Gobierno de la Ciudad de México mediante mensajes de texto falsos, con los que se intentaba obtener información sensible de ciudadanos.
Especialistas señalan que los delincuentes suelen estudiar los procesos, lenguaje y preocupaciones de las personas para hacer más creíbles sus engaños.
Perseguir estos delitos representa un reto
Aunque existen herramientas para rastrear actividades digitales, especialistas explican que identificar a los responsables requiere analizar múltiples elementos y la colaboración entre instituciones.
Rodríguez Giles destacó la importancia de denunciar estos hechos, ya que los reportes permiten detectar patrones, generar estadísticas y alertar a otros usuarios sobre nuevas formas de fraude.

Señales para identificar phishing
Entre las principales alertas para detectar un posible intento de fraude digital se encuentran:
• Correos con saludos genéricos o impersonales.
• Errores de ortografía o redacción.
• Enlaces con direcciones diferentes a los sitios oficiales.
• Archivos adjuntos sospechosos.
• Mensajes con amenazas, urgencia o presión.
• Solicitudes inesperadas de información personal o bancaria.
• Remitentes que aparentan ser empresas reconocidas, pero utilizan direcciones falsas.
Las empresas de ciberseguridad recomiendan verificar siempre el remitente y la dirección web antes de abrir enlaces o proporcionar información, ya que una pequeña diferencia en una URL puede revelar que se trata de un sitio fraudulento.