
Estados Unidos.- Durante su segundo mandato, el presidente Donald Trump escaló la presión contra embarcaciones petroleras y navíos en el Caribe y el Pacífico, pasando de sanciones comerciales a operaciones militares directas que han dejado al menos 123 personas muertas, sin que hasta ahora se haya presentado evidencia pública que vincule a las víctimas con organizaciones narcoterroristas.

Informes del Departamento de Estado y de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) indican que desde 2017 Estados Unidos ha perseguido al menos 74 buques y 35 embarcaciones menores, principalmente ligadas al comercio petrolero de Venezuela. La estrategia se intensificó tras las sanciones a PDVSA en 2019 y se reactivó con mayor fuerza en 2025, ya en el segundo periodo de Trump.

Entre septiembre y diciembre de 2025, fuerzas estadounidenses realizaron 27 ataques letales contra embarcaciones en el mar Caribe y el Pacífico oriental, acciones que Washington calificó como “ataques de autodefensa”, aunque sin transparentar identidades, nacionalidades ni pruebas concluyentes sobre la presunta actividad criminal de los fallecidos.