
Pakistán.- Al menos 11 civiles, 10 agentes de las fuerzas de seguridad y 67 insurgentes murieron en una serie de ataques «coordinados» perpetrados por separatistas de Baluchistán en distintos puntos del suroeste de Pakistán, informaron autoridades este sábado. Los ataques fueron atribuidos al Ejército de Liberación de Baluchistán, el grupo rebelde más activo en la región, que afirmó haber atacado instalaciones militares y funcionarios mediante asaltos armados y atentados suicidas, además de bloquear carreteras para dificultar la respuesta de las fuerzas de seguridad.
La ofensiva ocurrió un día después de que el ejército paquistaní anunciara haber abatido a 41 rebeldes en la zona. Un alto funcionario de seguridad señaló que los separatistas lanzaron ataques en más de 12 puntos, incluida la capital provincial, Quetta, donde se reportaron explosiones y un fuerte despliegue militar que dejó calles desiertas y comercios cerrados.

Las autoridades confirmaron que, además de los insurgentes y los agentes caídos, 11 civiles perdieron la vida, entre ellos tres mujeres y tres menores pertenecientes a una misma familia. Desde Islamabad, una fuente militar calificó la ofensiva como «coordinada pero mal ejecutada» debido a una deficiente planificación, mientras que el primer ministro Shehbaz Sharif elogió a las fuerzas de seguridad y prometió continuar la lucha contra el terrorismo hasta su erradicación total.
Baluchistán, pese a ser rica en minerales e hidrocarburos explotados principalmente por empresas chinas, sigue siendo la provincia más empobrecida de Pakistán y enfrenta desde hace décadas una insurgencia separatista. En los últimos años los rebeldes han intensificado sus ataques contra trabajadores de otras provincias y empresas energéticas extranjeras, y 2024 fue particularmente violento, con más de 1,600 muertos según el Centro de Investigación y Estudios de Seguridad de Islamabad.