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Jalisco.- La liberación tras el secuestro de Víctor ‘Paletas’ Álvarez, hermano de Saúl ‘Canelo’ Álvarez, ocurrió luego de una negociación que incluyó al propio boxeador a poco de una pelea de gran importancia.
Durante las horas en que permaneció privado de la libertad a finales de 2018, los secuestradores lo golpearon y revisaron su teléfono encontraron fotografías con el excampeón mexicano del pedo mediano.
Sin embargo, Víctor negó en todo momento ser hermano del boxeador y sostuvo que solo lo conocía por un amigo. Esa versión, sumada a la negociación que realizaba su familia, los convenció de que no tenía una relación directa.
“Un vato dijo: ‘Este no tiene feria… no es pariente del boxeador… ya con eso hay que soltarlo’”, relató ‘Paletas’ Álvarez en una entrevista con el pódcast La Mafia.
Ante esto, la exigencia inicial de varios millones de dólares por el rescate se redujo. La familia acordó entregar 500 mil, sin que se precisara si la cantidad fue en pesos o dólares. Ese ajuste cerró la negociación y lo dejaron en libertad.
Secuestro de ‘Paletas’ Álvarez: Así ‘levantaron’ al hermano de ‘Canelo’
El secuestro de ‘Paletas’ Álvarez se registró el 10 de diciembre de 2018, luego de que Víctor Álvarez retiró alrededor de 200 mil pesos en efectivo de una sucursal bancaria. Minutos después, mientras conducía rumbo a su domicilio, se detuvo cerca de una gasolinera.
Ahí recibió un golpe que lo dejó sin capacidad de reacción. “Yo salí del banco y traía un Rolex… me subí a la camioneta… ese día traía el vidrio abajo… y sentí el put***”, narró sobre el instante en que lo interceptaron.
Así fue la liberación de Víctor ‘Paletas’ Álvarez
Una vez acordado el pago y tras concluir que no obtendrían más dinero, los secuestradores decidieron liberarlo. Antes de hacerlo, lo golpearon nuevamente. “‘Tiene suerte’, me dijo el vato… y me aventó”, dijo en la entrevista con el pódcast.
Fue abandonado en las inmediaciones de la V Región Militar, cerca de la colonia Jardín Real. Herido y en estado de shock, caminó en busca de ayuda. “Vi un taxi y cuando me vio sangrando no me quiso subir”.
Finalmente logró llegar a su domicilio, donde asimiló lo ocurrido. “Estoy vivo de milagro”, reflexionó sobre lo que le había pasado durante las últimas horas.