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San Diego, California, EU.- Dos adolescentes que se conocieron a través de internet y que compartían ideas extremistas se vincularon inicialmente por intereses comunes y posteriormente se encontraron en persona tras descubrir que vivían en la zona de San Diego.
De acuerdo con las investigaciones, ambos jóvenes habrían sido radicalizados en línea y, tras planear un ataque, difundieron presuntamente un video en el que se les observa con ropa táctica y símbolos asociados a ideologías supremacistas mientras se aproximaban a un centro religioso donde posteriormente abrieron fuego, provocando la muerte de tres personas.
Las autoridades de San Diego y el FBI informaron que uno de los implicados tenía acceso a un arsenal de armas en su domicilio. Tras el ataque, se localizaron diversos documentos en los que se exponían ideas extremistas y una visión violenta y discriminatoria del mundo.
En el vehículo donde fueron encontrados sin vida, los investigadores también hallaron escritos con contenidos ideológicos de carácter racista y religioso, lo que refuerza la hipótesis de una motivación basada en el odio.

Las autoridades federales señalaron que el caso refleja cómo la combinación de jóvenes vulnerables, acceso a armas de fuego y comunidades digitales extremistas puede derivar en actos de violencia en el mundo real.
Aunque no se han revelado oficialmente sus identidades, reportes de autoridades indican que se trataría de dos adolescentes de 17 y 18 años, uno de ellos exintegrante de un equipo escolar de lucha libre.
Minutos después del ataque, ambos fueron localizados sin vida dentro de un vehículo, junto con objetos relacionados con el uso de combustible y otros elementos de carácter simbólico. Investigaciones apuntan a que murieron por disparos, y se analiza un video que sugiere un desenlace en el que uno de ellos habría disparado contra el otro antes de quitarse la vida.
El FBI informó además el aseguramiento de múltiples armas y municiones en propiedades vinculadas a los sospechosos, algunas registradas a nombre de familiares.
En el entorno escolar, conocidos del menor señalaron que mantenía un perfil reservado y que su vida social se centraba principalmente en actividades en línea, mientras que autoridades educativas confirmaron que no presentaba antecedentes disciplinarios recientes.
En internet también circula un documento extenso que habría sido elaborado por los jóvenes, en el que se incluyen contenidos de odio y referencias a atacantes de masacres previas, lo que está siendo analizado por las autoridades como parte de la investigación.

El caso ha generado preocupación por el impacto de la radicalización en línea y el acceso a armas, así como por la difusión de contenidos violentos en plataformas digitales, elementos que habrían contribuido al desarrollo del ataque.