
México.- Durante el gobierno del presidente Donald Trump, las autoridades de Estados Unidos incrementaron la cancelación de visas a políticos, funcionarios y figuras públicas mexicanas, como parte de una estrategia diplomática para ejercer presión sobre México. De acuerdo con exfuncionarios estadounidenses, si bien este tipo de medidas no son nuevas, el número de casos aumentó considerablemente durante esa administración.
Fuentes diplomáticas señalaron que al menos 50 servidores públicos y líderes políticos mexicanos habrían sido afectados. Sobre el tema, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró no tener información sobre las revocaciones, indicando que se trata de asuntos personales que competen directamente al gobierno estadounidense.
Entre los casos más conocidos se encuentran el del exgobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, quien confirmó que su visa fue revocada el 31 de julio, sin que se le notificaran los motivos. También figura Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California, a quien se le retiró el documento junto con su esposo, Carlos Torres, en medio de un contexto político binacional delicado.

Asimismo, Luis Samuel Guerrero Delgado, funcionario de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios en Baja California, perdió su visa al intentar cruzar por la garita de Calexico. En Sonora, el alcalde de Nogales, Juan Francisco Gim, y el de Puerto Peñasco, Óscar Castro Castro, también reportaron la revocación de sus documentos.
Otro caso destacado es el del diputado federal del Partido Verde Ecologista, Mario Alberto López Hernández, a quien se le retiró la visa tras ser retenido durante más de 13 horas por agentes de migración en Brownsville, Texas.

El retiro de visas no se limitó al ámbito político. En el sector del entretenimiento, los integrantes del grupo Alegres del Barranco perdieron sus permisos de trabajo y turismo en Estados Unidos, luego de rendir homenaje en un concierto a un líder del crimen organizado. De igual manera, el cantante Julión Álvarez informó que su visa fue revocada sin explicación oficial.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han detallado los criterios detrás de estas decisiones, mientras que las reacciones de los afectados coinciden en la falta de información y claridad sobre las causas.