
España.- El Real Madrid logró un triunfo complicado por 2-0 ante el Levante en el Santiago Bernabéu, en un partido marcado por la tensión y los reclamos de la afición hacia sus propios jugadores. El encuentro significó la presentación oficial de Álvaro Arbeloa como técnico en casa, en un ambiente hostil donde los abucheos se dirigieron principalmente a Vinícius, Bellingham y otros referentes del equipo, reflejando el descontento tras una semana de fracasos deportivos.
Durante el primer tiempo, el conjunto blanco mostró un juego impreciso y falto de ideas. El Levante, bien ordenado en defensa, aprovechó los errores del mediocampo madridista para generar peligro, aunque sin concretar. Mbappé fue el jugador más insistente, pese a una molestia física, mientras que Vinícius se vio superado por la presión del público. Las ocasiones claras fueron escasas y el nerviosismo dominó el desarrollo del partido.

Para la segunda mitad, Arbeloa realizó ajustes que cambiaron el rumbo del encuentro. La entrada de Arda Güler y Mastantuono dio mayor equilibrio y claridad ofensiva. Al minuto 58, una jugada individual de Mbappé terminó en penalti, el cual el propio francés convirtió con tranquilidad para abrir el marcador y dar un respiro al equipo y a la afición.
El segundo gol llegó poco después mediante un cabezazo de Raúl Asencio tras un tiro de esquina cobrado por Güler. A partir de ahí, el Real Madrid controló el encuentro y generó más oportunidades, aunque sin aumentar la ventaja. El Levante intentó reaccionar sin éxito y el triunfo permitió al conjunto blanco mantenerse en la pelea por el título, en una noche donde los canteranos fueron los más ovacionados por la grada.