Entra en vigor pacto por la vida marina

2026-01-17 10:47:41   572 Visitas


China.- El primer tratado legalmente vinculante a nivel mundial para proteger la vida marina en aguas internacionales entró en vigor este sábado, marcando un hito histórico para la conservación de los océanos tras casi dos décadas de negociaciones. El llamado Tratado de Alta Mar regulará cerca de la mitad de la superficie del planeta, correspondiente a zonas oceánicas fuera de la jurisdicción de cualquier país, las cuales enfrentan amenazas crecientes como la sobrepesca, la contaminación, el transporte marítimo intensivo y la posible minería en aguas profundas, agravadas por el cambio climático.

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El acuerdo entró en vigor 120 días después de que se alcanzara la ratificación mínima de 60 países en septiembre pasado y, hasta ahora, ya suma 83 naciones firmantes, entre ellas potencias marítimas como China y Japón. El tratado establece el primer marco global para crear Áreas Marinas Protegidas en alta mar, que representan cerca de dos tercios de los océanos del mundo, donde actualmente solo alrededor del uno por ciento cuenta con algún tipo de protección.


Desde su entrada en vigor, los países firmantes deberán cooperar en ciencia y tecnología oceánica, apoyar a las naciones en desarrollo en la gobernanza marina y exigir evaluaciones de impacto ambiental a las empresas que realicen actividades con posible daño a los ecosistemas. Además, las investigaciones sobre recursos genéticos marinos con fines comerciales deberán ser notificadas y compartidas, y los países deberán promover los objetivos del tratado en otros organismos internacionales relacionados con el océano.

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Organizaciones ambientalistas advirtieron que ahora es clave actuar con rapidez para cumplir la meta global de proteger el 30 por ciento de los océanos para 2030. Aunque aún faltan definir mecanismos de vigilancia y cumplimiento, así como la estructura operativa del tratado, los expertos coinciden en que su éxito dependerá de la voluntad de los gobiernos para aplicar medidas firmes que garanticen la conservación efectiva de los mares, incluso ante la ausencia de ratificación por parte de países como Estados Unidos.


Edición: Daniel Samaniego