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Juárez, Chih.-Un embarazo de trillizos, un nacimiento adelantado y un pronóstico poco alentador, marcaron el inicio de una historia que hoy se traduce en esperanza, ya que a las 25.7 semanas de gestación, tres bebés llegaron al mundo; debido a la extrema prematurez, solo uno logró sobrevivir: “Toñito”, un niño que, con apenas 800 gramos de peso, desafió todo pronóstico médico.

“Toñito representa un verdadero milagro y una esperanza de vida para las mamás que tienen hijos
prematuros”, expresó con emoción Beatriz Adriana “N”, madre del pequeño que nació en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General Regional (HGR) No. 2, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ciudad Juárez.
Un grupo multidisciplinario de salud brindó atención integral de manera emergente al arribo del niño, junto con sus dos hermanas, quienes por la extrema prematurez, lastimosamente no sobrevivieron.
La combinación de ciencia, tecnología médica de alta especialidad y vocación humana, fueron clave en la
atención de estos trillizos originarios de Buenaventura, Chihuahua, en una unidad altamente equipada.
El IMSS en Ciudad Juárez cuenta con equipo de alta tecnología para 12 pacientes recién nacidos, con
padecimientos críticos, con malformaciones y prematuros.

La neonatóloga adscrita a la UCIN, doctora Mariana Magdaleno Hernández, explicó que Toñito fue un caso
especial por tratarse de un prematuro con extremo bajo peso al nacimiento.
“Desde su llegada a la unidad requirió cuidados intensivos especializados, que incluyeron ventilación mecánica, respiración parenteral, antibióticos, ultrasonidos, valoraciones por distintas especialidades para el abordaje de sus características”, detalló.
Afirmó que “se trata de un caso exitoso, en donde, a pesar de sus circunstancias se logró egresar después de 99 días en una atención integral, en donde se busca no solo garantizar su sobrevivencia, sino también
asegurar una buena calidad de vida”.

La madre del menor agradeció públicamente la atención brindada por el Instituto Mexicano del Seguro Social, desde el Hospital General de Zona (HGZ) No. 22, y posteriormente en el HGR No. 2.
“Estoy agradecida, porque la atención fue muy buena”, manifestó, tras destacar que desde el primer
momento se hizo todo lo posible por salvar la vida de sus tres hijos, que estaban en riesgo y tenían muy baja probabilidad de sobrevivir.
“Fue muy triste, porque planeamos a mis hijos desde un año, y saber que ellas no tuvieron posibilidad de vida fue muy complicado. Toñito se veía imposible, pero gracias a la atención de las enfermeras, enfermeros y doctores, en sí de todo el equipo multidisciplinario del IMSS, mi hijo está aquí y es un milagro, porque nació de 800 gramos y bajó de peso a 740 gramos y duró intubado casi mes y medio. A veces fueron diagnósticos buenos y otros malos, pero gracias a Dios está aquí”, indicó.