
Veracruz.- "Dulce, amable y llena de vida" son algunas de las palabras con las que conocidos recuerdan a Diana Jael Cuervo Santos, la joven estudiante que perdió la vida durante las fuertes inundaciones que afectaron diversos municipios de Veracruz.
La Universidad Veracruzana confirmó su fallecimiento la tarde del 10 de octubre, sin embargo, el comunicado de la institución generó indignación entre la comunidad estudiantil, que acusó posible negligencia por parte de las autoridades educativas.
Un sueño truncado de ser psicóloga
Diana Jael, originaria de Tamiahua, había decidido trasladarse a la región Poza Rica–Tuxpan para estudiar la Licenciatura en Psicología, cursando hasta el momento el quinto semestre de la carrera. Su familia le ayudó a conseguir alojamiento en una pensión cercana a la universidad para facilitar su experiencia como estudiante.
La pensión se encontraba en la colonia Morelos, una de las zonas más afectadas por las lluvias y el desbordamiento del río Cazones entre la noche del 9 de octubre y la madrugada del 10. Diana no pudo salir del lugar porque la puerta estaba cerrada con llave y no contaba con una copia.

Denuncian falta de acción de la universidad
Previo a las 14:00 horas del 10 de octubre, comenzaron a circular en redes sociales mensajes solicitando ayuda para localizar a Diana, junto con la búsqueda de Carlos Eduardo Baltazar Ramírez, estudiante de Ingeniería Mecatrónica, quien también falleció en la tragedia.
Vecinos que presenciaron la llegada de los padres de Diana a la pensión relataron el momento desgarrador en que encontraron a la joven sin vida. Amigos y familiares la recuerdan como una persona solidaria y alegre, siempre dispuesta a apoyar y participar en actividades que animaran a los demás.
La comunidad criticó a la Universidad Veracruzana por la aparente demora en suspender clases ante la alerta meteorológica. Algunos estudiantes foráneos se encontraron en riesgo debido a la falta de aviso oportuno, limitando sus opciones de resguardo seguro.

La Secretaría de Protección Civil de Veracruz había emitido el 8 de octubre una alerta gris ante el incremento significativo de lluvias y tormentas por el disturbio tropical 90E, señalando la posibilidad de inundaciones, crecida de ríos, deslaves, caída de árboles y oleaje elevado.
A través de comentarios en redes, estudiantes y padres señalaron que los avisos de suspensión de clases de la universidad suelen emitirse a altas horas de la noche, dificultando la reacción de quienes provienen de otras comunidades y poniendo en riesgo su seguridad.